jueves, 23 de noviembre de 2017

LA PIRÁMIDE INVERTIDA (I)

LA PIRÁMIDE INVERTIDA (I)
Vamos a imaginar una situación, una sequía extrema, total, que afecta a España hasta el punto de dejarnos sin agua potable, ¿tendría sentido invertir en la construcción de una infraestructura diseñada para rentabilizar el agua? no sería necesaria, no tendría sentido, porque no tenemos agua, la prioridad se centraría en resolver la sequía y sus nefastas consecuencias, ¿no creen?.
La España Neoliberal, como el Occidente Global, han traspasado una línea de no retorno, somos la primera generación consciente de una inminente y posible extinción, y a tenor de los datos que la comunidad científica aportan, y nuestra propia experiencia, sabemos que la Tierra no está preparada para absorber y neutralizar nuestro impacto en el planeta, para resumir, nuestro "ritmo" malvive inadaptado al "ritmo" de una Naturaleza capacitada hasta cierto punto.
La expresión "cambio climático" funciona como un reclamo publicitario, siendo honestos, por naturaleza el clima siempre cambia, experimentamos periodos de glaciación o de calentamiento entorno a la variante inclinación del eje de la tierra, hoy puede llover mañana hace sol, el clima cambia por defecto, cuando nos hablan sobre la "contaminación" de fondo nos olvidamos como todo aquello que volcamos al entorno surge del propio entorno, todo, en realidad nuestra huella no contamina, transforma o modifica, cambios contranatura que nos afectan a todos por igual.
Nuestro verdadero impacto está relacionado con el ritmo de transformación que implica nuestra presencia sobre la Tierra, sin más, un drama que nos empuja a tomar decisiones y emprender acciones para lograr paliar nuestro impacto sobre el planeta.
1. No comprendemos ni aceptamos nuestra condición y posición ante la vida y su naturaleza.
2. Malvivimos inadaptados a nuestro ecosistema.
3. Centramos nuestra actividad entorno al control y ordenación de un mundo que no necesita ser controlado u ordenado.
4. Gastamos nuestro recursos en ejecutar un "Sistema", una ilusión, un artificio contranatura, innecesario ante la realidad del Sistema Natural, la ordenación por efecto del mundo: libre, gratuito, abundante, de "nuestra" propiedad cuando no atesora propietario, es de todos y para todas las criatura del planeta.
5. Desatendemos, olvidamos o sometemos la casualidad, el azar y el libre albedrío, patrimonio y ley de una naturaleza que de forma casual y espontanea es capaz de reproducir la vida indefinidamente, sin más.
6. Incomprendidos e inadaptados hemos diseñado un submundo artificial inadaptado e incomprendido, insostenible e inviable, el gasto supera el beneficio, el resultado es un daño específico a la especie y un mal devastador y total al ecosistema (como una plaga o un tumor).
7. Hemos traspasado la línea de no retorno, es decir, la naturaleza no es capaz de revertir nuestro impacto sobre el planeta, nuestro ritmo es demencial, nuestra capacidad de transformación letal, inasumible.
8. La amenaza de nuestra posible y más que probable extinción en real, perceptible, el "no retorno" o "el paraíso perdido" una realidad inadmisible e inaceptable.
9. Nuestro impacto en el planeta es la causa de todas las causas, el único dogma o ideología, de lo contrario, rumbo a peor; sería el gran motivo para iniciar un proceso de transformación entorno a principios y valores naturales, un "despertar".
10. Crítica y autocrítica, conciencia y conocimiento, sentido y sensibilidad, sentido común y colectivo, políticas y acciones encaminadas a reconducir nuestro devenir insano y contraproducente, tóxico, perdido y olvidado, paliar la presencia del humano sobre la tierra.
11. Hacia lo esencial y necesario, descartar lo innecesario y superficial, limpieza y purificación, cultivo y cultivar una cultura hacia una nuevo paradigma de civilización centrada en adaptar, hacer viable y rentable, (posible), la presencia del humano sobre la Tierra.
12. Educación elemental y natural, la obra empieza en nuestro interior, de nuestro "cambio" depende un nuevo paradigma sostenible y sustentable.
13. Desautorizar y descentralizar al poder privado global hacia el apoderamiento natural, colectivo y comunitario, local y rural, el pueblo y su poblado. (Como así ha sido los último 16.000 mil años A.C.).
14. Participar, colaborar, y contribuir en la medida de lo posible y entorno a nuestras capacidades y conocimiento en la consecución de un mundo real, soberano y natural; indómito y libre.
15. Las políticas Neoliberales, "la senda del crecimiento", son una ilusión contranatural, en realidad no disponemos de recursos para alimentar su obsesión, la Globalización nuestra ruina; nuestro mundo ya ha sido construido, no necesita mesías, necesitamos personas sanas y humildes, implicados y partícipes, simplemente necesitamos vivir y disfrutar en paz sobre la Tierra.
Decrecimiento sostenible hacia la restauración del paraíso perdido en contraposición al crecimiento perverso, privado, y financiero hacia la gran extinción
.
Implica voluntad y sacrificio, verdad, entrega y gracia.

Cordialmente MV España

2 comentarios:

  1. Tenemos la técnica para arreglar muchos problemas, pero como pasa con todo lo demás, a la sociedad le puede la perspectiva de ganancias. Y los gobiernos, con su actitud cortoplacista, no ponen freno a esa dinámica, con lo cual las décadas pasan y no se hace nada, o lo que se hace son acuerdos "simbólicos". Tenemos que comprender que la ciudadanía no va a cambiar sus hábitos de consumo, es evidente que si no hay una fuerza mayor que regule esos hábitos, seguirán expandiéndose más y más, transformando más recursos en basura, etc. Por otro lado, Elon Musk dice que nos quedan 5 o 10 años antes de que las inteligencias artificiales arrasen con nosotros, posiblemente por considerarnos un virus; si actúa como un virus y parece un virus, es un virus.

    La mayor desgracia es, en resumidas cuentas, que podríamos tener a estas alturas un mundo muy distinto. El mercado y el afán de poder priorizan el dinero por encima del futuro. Es una ecuación peligrosa.

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  2. Se trata de dar la espalda a muchas cosas. Pondré un simple ejemplo, si tuviera un coche, que no lo tengo, y cada vez que saliera a la calle fuera para conducir, me sentiría culpable por ser sólo capaz de desplazarme en coche. Mi irresponsabilidad en este sentido me haría culpable ante mí mismo y los demás.

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