sábado, 29 de noviembre de 2014

Ni tanto ni tan calvo

Ni tanto ni tan calvo

POR LUIS RIVERO , 


La acción de ‘vigilancia’ llevada a cabo por miembros de Greenpeace con uno de sus buques insignias en aguas cercanas a Canarias ha desatado la épica admiración de nuestros conciudadanos. No ha quedado bicho viviente que no haya mostrado indignación al ver las imágenes de la lancha de la Armada embistiendo a una zódiac con miembros del grupo ecologista a bordo. Esto ha provocado que a su llegada a puerto, los ecologistas hayan sido recibidos como héroes de guerra. Y es que resulta loable la postura de cualquiera que con sentido común se oponga a jugar con fuego en el inflamable asunto de las prospecciones petrolíferas en aguas próximas al Archipiélago. Y no hace falta para ello ser miembro de la organización ecologista más importante del mundo Hasta aquí bien, pero convendría poner los puntos sobre las íes y recordar a nuestros conciudadanos qué y quiénes están detrás de famoso grupo ecologista.
Greenpeace adoptó una justa oposición frente la política belicista de George Bush padre durante la primera guerra del Golfo (¿Se acuerdan? Cuando un tipo llamado Sadam Husein que poseía el ejercito más numeroso y mejor equipado de todo el mundo árabe, gracias a la ayuda occidental, fue arengado desde mismo gobierno norteamericano para que metiera las manos en Kuwait para después darle un palo: la estrategia del palo y la zanahoria). Pues bien, la razonable posición antibelicista de este grupo supuso ponerse en contra a gran parte de la opinión pública norteamericana. Lo que provocó la baja de cientos de miles de socios sostenedores en EEUU. La dirección del grupo tomó buena nota de ello.
Así las cosas, en el año 2000 la organización ecologista sorprendió a todos con la adquisición de un paquete accionarial de la compañía petrolera Shell Royal Dutch (de la que, curiosamente, es uno de los principales accionistas la familia real holandesa, también fundadora de la archiconocida WWF, Fondo Mundial para la Naturaleza; sí esa la que lleva en su anagrama la imagen conmovedora del osito panda, la mismita).
Greenpeace invirtió en la Shell la nada despreciable cifra de 250.000 euros (41,6 millones de pesetas de las de antes). Sus dirigentes explicaron que se trataba de una inversión estratégica con vistas a presionar a la empresa para que aumentara sus inversiones en energía solar. Para ello Greenpeace encargó a la consultora KPMG un informe sobre las posibilidades del mercado de energía solar, y estimó que tenía un nivel de retorno de las inversiones del 15%. Una estrategia tan difícil de justificar como si un grupo pacifista invirtiera en una fábrica de armamento con el pretexto de que se fabriquen menos gas mostaza o minas antipersonas. En fin, qué quieren que les diga: difícil de tragar resulta…

Durante la segunda guerra de Irak (ya en el 2002). Cuando un descerebrado llamado George W. Bush se emperró en que Sadam Husein –a quien su padre había “perdonado la vida” diez años atrás– era poco más o menos que un ‘serial killer’ que poseía arsenales inmensos de armas de destrucción masiva. Y ni corto ni perezoso y con la ayuda de un clan de amiguetes decidieron declarar una guerra sin cuartel “contra el terrorismo” (cuyo origen –para cualquier observador imparcial– no estaba demasiado claro). ¿Qué hizo entonces la organización ecologista? Pues en aquella ocasión, sopesando las desastrosas consecuencias financieras de su postura pacifista en la anterior contienda, decidió hacer ‘mutis por el foro’ y no denunciar ni hacer campaña contra lo que era a todas luces una agresión sin justificación, en clara vulneración de los tratados internacionales y sin el amparo de la ONU. Este hecho fue muy rebatido por miembros de la organización en Europa que hubieron de tragar algún que otro sapo. Todo sea por los suculentos ingresos procedentes de los millones de miembros de la organización al otro lado del Atlántico.

Pero la historia financiera ligada al mundo de las petroleras por parte de la organización ecologista no acaba aquí. En 2010 saltó a la palestra la escandalosa donación de un millón de dólares a la organización ecologista por parte de la familia Rockefeller. Como se sabe, la familia Rockefeller son accionistas de la petrolera Exxon Mobil. Aunque minoritarios poseen todavía influencia y peso en la compañía y tienen, además, presencia en grandes bancos como JP Morgan Chase & Co (Chase Manhattan Bank) o City Bank. Y no es que tenga yo algo personal contra los Rockefeller, para nada (me da lo mismo que sean los Rockefeller, los Chancletas o los Nietos de Kika). Sin embargo, el caso de la Fundación Rockefeller no parece ser único, sino que existen otras fundaciones ligadas al mundo de las finanzas internacionales, los mass media y el sector automovilístico que han hecho o hacen regularmente aportaciones a dicha organización. El caso es que según los estatutos de la organización ecologista, y en aras de preservar su independencia, “Greenpeace no acepta dinero procedente de empresas, gobiernos o partidos políticos”. Y esta es la cuestión: si se transige con una posición contra la guerra por temor a perder los ingresos procedentes de los afiliados norteamericanos o se reciben donaciones de grandes empresas, vulnerando los propios principios estatutarios, flaco favor se está haciendo a la independencia de la causa en defensa del medioambiente. Y si, además, se es parte del accionariado de una compañía petrolera resulta cuestionable la legitimidad de una posición beligerante contra las prospecciones de otra compañía petrolera. ¿Cómo habría reaccionado Greenpeace –me pregunto– si la concesión para las prospecciones y eventual explotación de los recursos se hubiera otorgado a la flamante multinacional Shell Royal Dutch? ¿Habría guardado silencio por pudor? ¿O sin sonrojo nos habría sorprendido con otra artificiosa y “estratégica” explicación?
(Y lo dejo aquí porque no quiero entrar ahora en el “silencio” cómplice de la susodicha organización respecto a los llamados ‘chemtrails’ o estelas químicas procedentes de las toberas de los aviones, y el uso perverso de la geoingeniería en la manipulación del clima global; lo que merecen un capítulo aparte).
Lo dicho no quita un ápice a la justa oposición ciudadana contra lo que puede ser un imperdonable error histórico (por no decir, una ‘cacicada colonial’) por parte del gobierno de España si, finalmente, se continua adelante con el empecinamiento de algunos de efectuar prospecciones petrolíferas en aguas cercanas a Canarias. Y tampoco resta valor a la entrega de voluntariosos militantes de base de la organización ecologista Greenpeace. Me consta –por los muchos años en que he sido miembro de dicha organización– que las bases ignoran las sombras que planean detrás o, simplemente, no cuentan a la hora de tomar decisiones de trascendencia.
Pero de ahí a convertir en héroes a Greenpeace. (O como acabo de leer en red de quien propone otorgar la medalla de oro de Canarias a la activista de Greenpeace herida en acción). Ni tanto ni tan calvo…

Lo único que me queda claro es que el desagradaba espectáculo protagonizado por una lancha de la Armada española embistiendo a un grupo de ecologistas que llevaban a cabo una labor de “seguimiento” al buque de Repsol ha puesto en riesgo la vida de varias personas y no puede pasar por alto. Los hechos –en mi opinión– podrían subsumirse, incluso, en el tipo penal del artículo 166 del Código Penal Militar que castiga con hasta 15 años de prisión el abordaje doloso de nave militar con cualquier otro buque. Y vistas las imágenes de la embestida , a mí me parece que se trata de un abordaje en toda regla. (Y en su defecto, la acción culposa viene también castigada en el artículo 167 del mismo cuerpo legal). De manera que en esto se resume el ‘incidente’ del abordaje a miembros de Greenpeace. Lo demás, lo de cubrir de laureles y sacralizar a una organización ecologista que precisamente no es un ejemplo de transparencia y pulcritud en su actuación me parece, sencillamente, fuera de lugar. Los canarios somos de pronta arrancada, nos emocionamos fácilmente y nos dejamos llevar muchas veces por la excitación del momento. Conviene tener la cabeza fría, no dejarse conmover y no perder el norte: el movimiento por la preservación del medioambiente marino y por unos mares limpios y sin plataformas ‘a la vista’ debe seguir siendo iniciativa de la ciudadanía. No creo que necesitemos ningún ‘Robin Hood’ ‘salvamares’ que tome el protagonismo. Los árboles no pueden impedirnos ver el bosque, aunque los ‘Robin Hood’ se cuelguen de las ramas (o de los barcos).
www.luisrivero.es

martes, 25 de noviembre de 2014

Vecinos y ecologistas exigen transparencia sobre las negociaciones con Wang Jianlin ante el temor a un Eurovegas II


25NOV
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Vecinos y ecologistas exigen transparencia a los gobiernos central y autonómico sobre las negociaciones con el magnate chino Wang Jianlin que pretende instalar un macro complejo de ocio en terrenos de Campamento o Alcorcón.
-¿Qué?
Ante la falta de información por parte de las administraciones públicas centrales y autonómicas sobre las negociaciones que están manteniendo con el multimillonario chino Wang Jianlin, presidente de Dalian Wanda Group, con el fin de instalar un megacentro de ocio en terrenos de Campamento o Alcorcón, el Grupo Promotor del Corredor Ecológico de los Arroyos y Retamares del Suroeste de Madrid exigirá al respecto transparencia en la toma de decisiones por parte de los poderes públicos, pidiéndoles que faciliten la información necesaria para que la ciudadanía pueda decidir acerca de los futuros proyectos privados que se quieren formular en el máximo nivel de secretismo, cuando están respaldados por los poderes públicos.
Asimismo el Grupo Promotor del Corredor Ecológico quiere dar a a conocer a las administraciones públicas el proyecto ambiental que defienden en los mismos terrenos que se ofrecen para el megacentro de ocio de Wang Jianlin, consistente en la conexión a través de retamares, arroyos y vías pecuarias desde Casa de Campo hasta el Parque Regional del Río Guadarrama facilitando el tránsito de fauna entre estos espacios naturales, así como actividades de ocio sostenibles con el entorno.
-¿Cuándo y dónde?
Este lunes 24 de noviembre, a las 12 horas, en la puerta de la sede de la Presidencia de la Comunidad de Madrid (Puerta del Sol 7); a las 12:30 horas en el registro general del Ministerio de Defensa (Paseo de la Castellana, 109); a las 13 horas en el Ministerio de Industria, Energía y Turismo (Paseo de la Castellana, 160); y posteriormente en el Ministerio de Economía y Competitividad (Paseo de la Castellana 162).
-¿Por qué?
El 1 de octubre se filtró a los medios de comunicación el encuentro entre el presidente del gobierno Mariano Rajoy y el multimillonario chino Wang Jianlin para cerrar “un gran Eurovegas chino”. Ese mismo día el presidente del gobierno de la Comunidad de Madrid, Ignacio González, confirmó que se estaba negociando con Wang Jianlin la instalación de un “macro centro de ocio”.
Posteriormente, el secretario de Estado de Comercio, Jaime García-Legaz, confirmó los intereses de Wang Jianlin en una posible inversión en propiedades del Ministerio de Defensa en Campamento.
De nuevo estamos ante un proyecto urbanístico decidido de espaladas a la ciudadanía. Mientras se ignoran las exigencias de mejoras en servicios y dotaciones públicas, se atienden y se ofrecen facilidades a los grandes empresarios privados en un proceso que sólo hace incrementar las desigualdades sociales y la liquidación de la participación democrática. Una vez más estamos ante un megaproyecto sobre el que se ignoran su perjuicios sobre el medio ambiente y la economía de la mayoría de la población.
Por otra parte, el mega centro de ocio se instalaría en terrenos sin urbanizar que son reclamados como parte de un Corredor Ecológico que uniría Casa de Campo y el Parque Regional del Curso Medio del Río Guadarrama. 
Proyecto que ha sido respaldado a través de una moción aprobada por el Ayuntamiento de Villaviciosa de Odón el pasado 28 de marzo de 2014. Este proyecto, como lo fue en su momento Bosque Sur, facilitaría la conservación del único entorno natural más allá del monte del Pardo que se mantiene junto a la capital, facilitando el desarrollo de actividades de ocio y agrarias sostenibles, respondiendo así mismo a las previsiones de desarrollo supralocal que en su momento recogió el Documento de Bases del Plan Regional de Estrategia Territorial.
¿Quiénes?
El Grupo Promotor del Corredor Ecológico de los Arroyos y Retamares del Suroeste de Madrid está integrado por numerosos colectivos ecologistas y vecinales principalmente de los municipios de Madrid, Alcorcón y Villaviciosa de Odón como: ARBA Madrid; Asociación de Vecinos de Carabanchel Alto; A pie; Caballo Verde; Ecologistas en Acción de Madrid, Suroeste de Madrid y Villaviciosa; Entorno Meaques Retamares; GRAMA; Madrid, Ciudadanía y Patrimonio; Plataforma Ciudadana Salvemos Campamento; Plataforma Salvemos la Casa de Campo; y Pedalibre.
cabecera face  CORREOR ECOLOGICO

Nota origen:
Otras notas relacionadas:
Nos han llamado de la Cadena Ser y la agencia EFE.
en PDF:
  1. LA GUIA
  2. LA VANGUARDIA
  3. Sin título-1
Escritos presentados:
en PDF:
  1. Escrito a Industria
  2. Escrito a CAM
  3. Escrito a Comercio
  4. Escrito a Defensa
Ahora, nos toca entregar en unos días una carta similar a los Ayuntamientos afectados por nuestro Corredor Ecológico
Un saludo
Néstor Arotinco  607231094      –     Jesús Bartolomé  693422869

Llegó usted a calificar el hambre como 'una forma de crimen organizado'.

Llegó usted a calificar el hambre como 'una forma de crimen organizado'.
Sí. Cada niño que muere de hambre en el mundo es asesinado. La masacre del hambre responde a un mecanismo criminal, empezando por la libre especulación en Bolsa con los alimentos de base (maíz, trigo y arroz), que suponen el 75 por 100 del consumo mundial. Porque cuando los precios aumentan, mueren niños en las zonas del mundo donde mil doscientos millones de personas están sumidos en la pobreza. Entonces las tierras cultivables adquiere un valor extraordinario. Y los fondos de inversión se lanzan sobre ellas, las adquieren, las alquilan o se las apropian mediante corrupción. Y plantan soja para exportación, destruyendo los cultivos campesinos que alimentaban a la población autóctona."""
A sus ochenta años, Jean Ziegler se mantiene en plena actividad como vicepresidente del Comité Asesor del Consejo de Derechos Humanos de la ONU,...
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