lunes, 24 de diciembre de 2012

La UE financia un estudio de la calidad del aire mediante sensores en smartphones





La mejora de la calidad del aire es uno de los ámbitos en los que la Unión Europea se ha mostrado más activa, ya sea mediante el control de las emisiones de sustancias perniciosas, la mejora de la calidad de los combustibles o la integración de requisitos de protección medioambiental en los sectores del transporte y la energía. Ahora la UE ha financiado su mayor inversión sobre salud medioambiental a través de una iniciativa única. Los individuos participantes en el estudio portarán teléfonos móviles inteligentes equipados con sensores capaces de medir su exposición a sustancias suspendidas en la atmósfera y su sangre se analizará para detectar cambios moleculares.
Uno de los objetivos será dar con diferencias en biomarcadores entre aquellos que circulen por zonas con baja contaminación atmosférica y los expuestos a los gases urbanos. De esta forma se obtendrá un mejor conocimiento sobre los detonantes de afecciones como las cardiopatías, el cáncer de pulmón y el asma, un trabajo que podría servir para prevenirlas.
La mala calidad del aire se considera un factor contribuyente al deterioro de la salud. Según la Red Europea del Corazón, las cardiopatías siguen siendo año tras año la principal causa de muerte en Europa. Aunque el consumo de tabaco es la causa principal del cáncer de pulmón, aquellos que no han fumado nunca pero se han expuesto a concentraciones elevadas de sustancias contaminantes atmosféricas y químicas también pueden verse afectados. También aumenta en toda Europa la incidencia del asma, una afección provocada con frecuencia por una reacción alérgica a sustancias comunes en el aire.
Averiguar qué provoca estas enfermedades y afecciones y las sustancias químicas a las que está expuesta la población y descubrir cómo afectan al organismo serán los objetivos principales de dos proyectos importantes que en conjunto han recabado 17,3 millones de euros de la Comisión Europea. El estudio del exposoma, los efectos sobre la salud de la exposición a sustancias del entorno, contribuirá a conocer mejor la acción de los contaminantes del entorno sobre el organismo. Los investigadores confían en que el estudio, de cuatro años de duración, mejore la salud pública en formas hasta ahora fuera del alcance de la investigación genómica.
El primero de los dos proyectos, titulado Exposomics, agrupa a doce institutos asociados dirigidos por el Imperial College de Londres (Reino Unido) y cuenta con la participación de la Agencia Internacional de Investigación del Cáncer (IARC). El segundo es el proyecto HELIX, coordinado por el Centro de Investigación en Epidemiología Ambiental (CREAL, España) y que cuenta con trece instituciones asociadas.
En estos proyectos se desarrollarán herramientas de alta tecnología con las que mejorar las mediciones del exposoma (en función de los componentes medioambientales), y en concreto la exposición a distintas sustancias químicas alimentarias, atmosféricas e hídricas durante periodos determinantes del desarrollo humano.
El científico al cargo del proyecto Exposomics, el profesor Paolo Vineis de la Escuela de Salud Pública del Imperial College de Londres, indicó: «La secuenciación del genoma humano ha generado una enorme cantidad de información sobre la susceptibilidad genética a las enfermedades, pero también ha dejado claro que las afecciones más graves, como el cáncer, la diabetes, las cardiopatías y las enfermedades neurodegenerativas como el Alzheimer, se suelen producir sobre todo por causas distintas a las genéticas. Es probable que entre estas causas haya aspectos como el estilo de vida y el medio ambiente, pero la función concreta de los distintos factores que causan la diabetes aún no se conoce en profundidad.»
HELIX se dedicará a componer el exposoma de los primeros años de vida de niños y mujeres embarazadas por la razón de que, al haber procesos de desarrollo de órganos en marcha, ambos grupos son más vulnerables a las influencias del entorno. Los investigadores realizarán un seguimiento de biomarcadores de enfermedad para evaluar los efectos de la exposición a los contaminantes medioambientales que influyen en el crecimiento, la obesidad, el desarrollo del sistema inmunitario y el asma.
El proyecto utilizará distintas herramientas tecnológicas para medir la exposición a distintos contaminantes medioambientales, como los plaguicidas, los gases de escape generados por la combustión del fuelóleo y el humo del tabaco, su efecto general en el organismo y el modo en el que influyen en el riesgo a contraer una enfermedad.
El Dr. Vrijheid, coordinador de HELIX, añadió: «Los resultados de los proyectos nos permitirán obtener una idea global de la coexistencia de distintos tipos de exposiciones y su impacto conjunto sobre la salud».
Los primeros resultados se obtendrán en un plazo de dos años.
 Leer noticia en fuente original: cordis.europa.eu

No hay comentarios:

Publicar un comentario