martes, 27 de noviembre de 2012

Productos ecológicos.


 
Productos ecológicos,
Un poder que va más allá de los tipos de alimentación
 
Hay quienes comen mas o menos, con mayor o menor presupuesto, o influenciados por una u otra modalidad alimentaria. Todos comemos todos los días y esto supone tiempo, energía y dinero, pero ¿Hasta que punto consideramos el impacto que puede tener en la calidad de vida y la longevidad la calidad de la comida que comemos?
¿Seríamos capaces de sustituir parte de nuestro presupuesto destinado al consumo por aumentar la calidad de lo que comemos?
 
 
Quisiera contar algunas anécdotas para reflexionar e iniciar el artículo:
 
      1.-  Año 2000, paseando por la US 1 a su paso por Miami soy testigo de una curiosa escena:  docenas de policías armados, apoyados por coches patrulla y hasta por helicópteros, flanquean a un pequeño grupo de manifestantes.  Me acerco a averiguar quienes pueden  ser tan peligrosos personajes  y compruebo con asombro que se trata de un pequeño grupo de ecologistas, apenas unas 40 personas, provistos con pancartas en las que expresan su oposición al tratado de libre comercio de América del Norte.   Doce años después ya sabemos a quién ha beneficiado este tratado:  EEUU ha podido inundar el mercado mexicano de maíz subsidiado, haciendo caer el precio que se pagaba hasta entonces a los campesinos mexicanos hasta un 70%: esto ha llevado a la quiebra a 1 millón y medio de pequeños agricultores, mientras grandes empresas importadoras (entre ellas el grupo Bimbo) han multiplicado sus beneficios.
 
        2.-  Leo en la prensa especializada que una gran cadena de hamburgueserías americana (Burguer King) ha llegado a un acuerdo de colaboración con una importante petrolera ¿española? (Repsol) para franquiciar 150 nuevas hamburgueserías en estaciones de servicio.
 
            Y dos detalles para la esperanza:
 
        3.-   Ollanta Humala, actual presidente del Perú ha promulgado una moratoria al ingreso de transgénicos en los próximos diez años.  La noticia ha sido celebrada con júbilo por los más prestigiosos cocineros del país que apuestan por la marca Perú como sinónimo de agricultura ecológica y biodiversidad,  otro motivo más para visitar este maravilloso lugar , auténtico paraíso gastronómico.
 
         4.-  Bután, el pequeño país budista al norte de la India en el que priman los índices de felicidad psicológica sobre el producto interior bruto, se ha convertido en el primer país del mundo en el que toda su agricultura es ecológica.
 
 
      Ajenos a las grandes fuerzas que se mueven en el planeta relativas al futuro de nuestra alimentación, en el pequeño mundillo alternativo madrileño continuamos como siempre con nuestra actitud miope y provinciana,  empeñados cada uno en convertirse en propietario exclusivo y excluyente de un pequeño nicho de consumidores que sigue siendo minoritario; más poseídos por la envidia y el miedo a la competencia que por el deseo de dar a conocer los beneficios de una alimentación sana y respetuosa con el medio ambiente.
 
      El hecho es que, siendo como es para algunos la alimentación algo parecido a una religión, nadie parece ponerse de acuerdo en qué corriente es la más recomendable y en base a qué criterios.    Incluso dentro de un mismo movimiento, parece ser que hay diferentes escuelas o sub-corrientes que tampoco se ponen de acuerdo entre ellas, y entre tanta microfragmentación que nos acabará llevando a la conclusión de que cada uno hemos de inventar nuestra forma de alimentación particular, adaptada a las necesidades de nuestro organismo y a nuestra forma de vida,  parece que no hemos reparado en la cuestión de fondo: quede poco nos servirá ser vegetarianos, veganos, crudívoros o macrobióticos si los productos que adquirimos en las fruterías o en los supermercados están contaminados desde su origen por venenos químicos, o vienen de semillas transgénicas.
 
      Como consumidores tenemos muy poca información sobre el verdadero origen de los alimentos que compramos, y sin información adecuada es difícil ejercitar el derecho a la libre elección.   Pocas son las familias que sabrían decir cuál es la procedencia de las legumbres o de los cereales que consumen, más allá de si los compraron en "Mercadona" o en "Día", y lógicamente no da las mismas garantías de calidad una lenteja cultivada en un pequeño huerto familiar del Bierzo, que en un monocultivo extensivo de la Pampa Argentina.  El consumo de productos de la agricultura ecológica podría ser una manera de escapar a este círculo vicioso.
 
       Personalmente, estando como está el mundo, con millones de familias viviendo por debajo del umbral de la pobreza y gente pasando hambre, no me preocuparía demasiado si de vez en cuando hemos de matar algún que otro conejo o  pollo, entiendo que hay un orden de prioridades por encima del sentimentalismo ecologista, y si además el animal ha tenido una vida digna y ha sido alimentado de manera natural, puede constituir un alimento saludable y contribuir al equilibrio de nuestra nutrición.

       Las pequeñas elecciones al hacer la cesta de la compra pueden hacer tanto o más por cambiar la situación mundial como los grandes movimientos políticos. Además de indignarnos (que también, y además no es incompatible), alimentarnos de manera informada y consciente mejorará nuestra salud y apoyará al pequeño agricultor consciente y sensato frente a la irresponsabilidad de las multinacionales del sector que priman la rentabilidad y los dividendos por encima de cualquier consideración humana o medioambiental.
 
Por el momento yo me estoy dedicando a recorrer España en busca de productores ecológicos y comprobando en persona cómo trabajan, obteniendo información e imágenes que voy a compartir con los lectores de Red Alternativa.
 
 
Miguel Ángel Aguado
Central de compras franquicias Yatiri

No hay comentarios:

Publicar un comentario