domingo, 28 de octubre de 2012

Nuestro organismo es una maquina maravillosa que es la resultante de un aprendizaje milenario que sabe ajustarse a muchas condiciones salvo las que los desbordan en donde aparece el “síntoma”.


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  • Nuestro organismo es una maquina maravillosa que es la resultante de un aprendizaje milenario que sabe ajustarse a muchas condiciones salvo las que los desbordan en donde aparece el “síntoma”.
    El “Síntoma” es la manifestación física de un problema profundo que no está a la vista. Nuestro cuerpo siempre está manifestándose a través de “síntomas”, suprimirlos no solo es una acción de ignorancia sino un acto peligrosos. Los síntomas deben de ser interpretados y asistidos en sus orígenes. Ejemplo: la fiebre que es una manifestación de defensa ordenada por el cerebro contra una agresión. La medicina oficial busca reducirla a normal cuando nuestra sabia naturaleza hace lo contrario. No se debe pretender hacer callar los síntomas (dolor, fatiga, malestar), así como borrar las manifestaciones externas (fiebres, inflamaciones, tumores), lo mismo puede decirse de querer “normalizar” los comportamientos como la insumisión, la depresión, la ansiedad.
    Entendamos al síntoma como la punta del iceberg de que nos advierte de que algo no va bien ahí dentro. Intentar suprimir es como querer arrancar la punta de iceberg: no soluciona nada, por el contrario el suprimir hace: perder tiempo y oportunidad, enraizar la enfermedad o enfermedades que aparecerán de otras múltiples maneras más complejas y crear nuevas patologías con los químicos. Luego nos extrañamos que el barco naufrague. Con cada intervención supresiva o extirpadora, desequilibramos nuestro organismo que se mantiene a duras penas. Destruimos nuestra salud. Caemos enfermos.
    Me preguntan Ustedes cual es el aspecto innovador de la propuesta? .Espero que como “Docentes” podamos entendernos, ya que nos une más que la palabra. Doctor que proviene del latín “dócere” y que significa docente, y mi intención no el la de “dar de comer al hambriento” sino “enseñarle a pescar”. La salud no se consigue en el consultorio médico, ni en la oficina de la farmacia ni en el hospital. La salud se “ha de merecer” y para ello se ha de conocer las leyes naturales a las que estamos sometidos todos los seres vivos que habitamos este planeta azul. La ignorancia de estas leyes no exime a la persona de los resultados. Ejemplo: si el niño mete el dedo en el enchufe, su ignorancia no lo librará de los resultados que todos conocemos como adultos.
    Ahora Ustedes me preguntarán:
    Me preguntan que necesidades concretas viene a cubrir?
    Si tomamos consciencia de que nuestro auto denominado sistema de salud es un sistema de enfermedad, de que nuestra medicina se ocupa exclusivamente de la enfermedad, de que nuestros médicos solo saben de enfermedad y de que la enfermedad sale “cara”. Ya pueden Ustedes ir viendo la necesidad de ayudar y ayudarse a si mismo en un cambio de actitud frente a la salud y la enfermedad.
    Según la medicina científica la Salud es la ausencia de enfermedad. O sea que estar sano es no estar enfermo. Hasta aquí todo parece muy lógico. Entonces como explicamos una crisis cardíaca súbita en alguien cuyos análisis eran normales. Otro caso: el de una persona que con molestias desde hace tiempo que se somete a toda clase estudios y se le informa: ¡tranquilícese, todo está perfectamente bien, usted goza de buena salud!; y a la semana siguiente se muere de muerte repentina
    Pregunta: ¿Puede que alguien esté perfectamente bien un día y morirse al día siguiente sin mediar un accidente? ¿Puede pasarse de una salud perfecta a la muerte en un abrir y cerrar de ojos? Evidentemente que ustedes conocen la respuesta: Si. Pero No, si nos atenemos a la definición convencional de la salud.
    En consecuencia les propongo que cambiemos la definición de salud y pasemos a definirla como un termómetro o Salud variable, en donde tenemos un espectro que va desde una zona blanca o de salud perfecta, pasando por una gris hasta llegar a una negra donde no hay ninguna salud. Y el desplazamiento puede hacerse en ambos sentidos.
    El caso del paciente que murió “con buena salud” no gozaba de ella en absoluto, sin evidenciar su grave enfermedad.
    Cuantas veces hemos escuchado a alguien decir: “no me encuentro bien, pero he ido al médico y me ha dicho que todo está correcto”. ¿No tengo motivos para preocuparme? ¿Me ha mentido el médico? Respuesta: NO. Ya que su dictamen se ajusta a la definición de salud científica.
    Por eso la definición de salud termómetro se ajusta más a la realidad.
    Y esa forma de valorar la salud nos brinda la clave de donde va a salir la necesidad del cambio y en consecuencia del programa a trabajar.
    Como conocemos nuestro gradiente de 0 a 100 en salud, muerte a salud perfecta. Al igual que cuando se compra un vehículo usado se le somete a un chequeo que incluyen pruebas físicas : frenado, verificación del sistema, historial : dueños, caminos por donde transitaba, cambios de aceite y demás líquidos, si ha sufrido accidentes, etc., que una vez reunidas las respuestas nos permiten fijar el precio.
    En la salud aparte del examen físico y demás pruebas de laboratorio hay que evaluar y en el caso que nos proponemos: evaluarnos. Lo siguiente:
    * Alimentación: comidas “chatarra”, combinaciones saludables, forma de comer, maneras de cocinar, masticación, etc.
    * Sueño: horario, duración, calidad.
    * Hábitos saludables: o perniciosos: tabaco, alcohol, etc.
    * Actitudes frente a la vida: Negación de su yo profundo, deseos de complacer a los demás: gastritis, cáncer, muerte.
    * Trabajo: Saludable o alienante. Desempleo.
    * Objetivos en la vida: Sin objetivos se hunden en la impotencia ante la cotidianeidad: fatiga crónica que llevan al consumo de psicofármacos o ingresados
    A pesar de todo la información existe .Solo hay que saber buscarla y luego diagnosticarla y segudamente tratarla desde las raíces.
    Esta definición de termómetro no solo permite un diagnóstico, sino también hacer una mejora continua en donde pasamos de decir: no estoy enfermo a estoy sano, haciendo que me comporte según estos estados a mi antojo hasta que me llegue el colapso sin saber porqué. De esta otra manera obtendremos una comprensión más exacta de nuestro estado de salud y podremos prevenir catástrofes y sobre todo mejorar indefinidamente.
    Profesor Dr. Schurig Terraf

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