miércoles, 15 de agosto de 2012

El punto irreversible y de inflexión ecológica está a punto de ser franqueado

yosoyfuturoya

El punto irreversible y de inflexión ecológica está a punto de ser franqueado
Es evidente que empezamos a enfrentarnos a los límites ecológicos de la actividad económica.
Un sistema económico liberal, cuyo objetivo es la búsqueda del lucro a corto plazo por intereses particulares, no toma en cuenta los costos a largo plazo de la degradación del medioambiente.
Los modelos económicos actuales son igualmente inaptos para estimar en su justo valor la “producción” de la naturaleza, indispensable para nuestra supervivencia: producción de oxígeno, fijación del gas carbónico por los bosques y océanos, regulación de la temperatura, protección contra los rayos solares, reciclaje químico, repartición de las lluvias, producción de agua potable, producción de alimentos, etc.
Si nuestros modelos económicos integrasen el costo real de la destrucción de la naturaleza, de la contaminación, de modificaciones climáticas, cambiaría radicalmente nuestra estimación de lo que es “rentable” y de lo que no lo es..
La producción de la naturaleza fue avaluada en 55.000 Mil Millones de dólares por año por un grupo de científicos del Institute for Ecological Economics de la Universidad de Maryland en 1997. 8
La destrucción de la naturaleza es intencional
La desaparición de la naturaleza es inevitable, porque es deseada por el nuevo poder económico.
¿Por qué? Por tres razones:
1- La desaparición de la naturaleza y el aumento de la contaminación van ha convertir a los individuos en aun más dependientes del sistema económico para su supervivencia, y van a permitir la generación de nuevas formas de lucro (particularmente con el consumo creciente de medicamentos y prestaciones médicas… ).
2- Además, la naturaleza constituye una referencia de otro orden, el del universo.
La contemplación de la belleza y de la perfección de este orden es considerada subversiva: ella encamina al individuo a rechazar la fealdad de las zonas urbanizadas, y a dudar del orden social que debe permanecer como su única referencia.
La urbanización del medioambiente permite ubicar las poblaciones en un espacio totalmente controlado, donde el individuo esta totalmente inmerso en una proyección del orden social.
3 – En fin, la contemplación de la naturaleza incita al sueño e intensifica la vida interior de los individuos, desarrollando su sensibilidad propia, así como su libre arbitrio. Ellos dejan entonces de estar fascinados por las mercancías, y se desvían de los programas televisados destinados a idiotizar y a controlar su mente-espíritu.
Liberados de sus cadenas, los individuos empiezan a imaginar otra sociedad alternativa, fundada sobre otros valores que no sean el lucro y el dinero.
Todo lo que puede llevar a los individuos a pensar y a sobrevivir por sí mismos es potencialmente subversivo.
El peligro más grande para el orden social es la espiritualidad, porque ello encamina al individuo a conmover su sistema de valores y entonces su comportamiento, en detrimento de sus valores y comportamientos precedentemente implantandos por el condicionamiento social.
Para la estabilidad del “nuevo orden social”, todo lo que puede estimular su despertar espiritual debe ser eliminado.
 Las alternativas de última hora
Para no ser excluido definitivamente del juego, los contra-poderes al poder económico (sindicatos, asociaciones de consumidores, movimientos ecológicos) deben responder ubicándose sobre el mismo nivel de organización, a nivel mundial y no en el nivel nacional, unificando y sincronizando sus acciones, a escala de grupos de estados influyentes que tienen peso suficiente en los flujos económicos mundiales.
Les queda poco tiempo para reaccionar, porque todos los elementos, o instrumentos de control necesarios para una futura dictadura mundial, han sido implementados, estando totalmente operativos. 10 2000 años de historia
En el transcurso de estos dos últimos milenios, la civilización habrá pasado por cuatro eras sucesivas, marcando cuatro formas de poder político:
1 – La era de las tribus
Poder ejercido según la fuerza (y menos sobre la base de la sabiduría o el conocimiento). Como en los grupos de animales, el poder es ejercido por el “macho dominante”.
2 – La era de los imperios y de los reinos
Poder hereditario. Nacimiento de la noción de estado.
3 – La era de los estados-naciones
Era abierta por la monarquía parlamentaria en Gran Bretaña en 1689, por la revolución francesa en 1789, y por la fundación de los Estados Unidos.
En un estado-nación, el poder ha dejado de ser hereditario y es ejercido por dirigentes que supuestamente representan el pueblo, designados mediante elecciones (estado-nación democrático), o por el sistema de cooptación en el seno de un partido único (estado-nación totalitario).
4 – La era de los conglomerados económicos
Era iniciada a partir de 1954, puesta en práctica en el transcurso de los años 70 y 80, y plenamente operacional desde los años 90. El poder ya no es de tipo representativo o electivo, y no está localizado geográficamente (contrariamente a las tribus, a los reinos y a los estados-naciones).
Es ejercido directamente por aquellos que controlan el sistema financiero y la producción de las mercancías.
Los instrumentos de este poder son el control de la tecnología, la energía, la moneda, y la información. Como todo nuevo poder, éste se erige reemplazando el poder precedente, condenado a desaparecer.
En fin, este nuevo poder es global, mundial o planetario.
No tiene alternativa ni escapatoria. Constituye un nuevo nivel de organización de la civilización, una suerte de súper-organismo.
Los grandes problemas ecológicos, económicos y sociales se han convertido en planetarios, y su resolución pasa efectivamente por el surgimiento de una forma de poder global.
Asimismo, la unificación del mundo por la economía y el declive de los estados-naciones ha sido decidido en parte por una noble causa: volver imposible una nueva guerra mundial la cual, en la era atómica, significaría el fin de la civilización.
Pero la pregunta es saber al servicio de qué objetivos e intereses este poder global debe ser, o por quien debe ser ejercido, y por cuales contra-poderes debe ser controlado y equilibrado.
La mundialización (o “globalización”) no es negativa en sí misma.
Potencialmente, puede permitir el establecimiento de una paz mundial duradera y una mejor gestión de los recursos.
Pero si sigue siendo organizada en beneficio de una elite, y si conserva su orientación neo-liberal actual, no tardará en engendrar un nuevo tipo de autoritarismo, la conversión de los seres vivos en mercancías, la destrucción total de la naturaleza, y la creación de nuevas formas inéditas de esclavitud. © Sylvain Timsit
A leer absolutamente: el documento sobre las “armas silenciosas”, el cual se expone en detalle las estrategias de control de la economía y de la sociedad.
REFLEXIONES SOBRE LA NOCIÓN DEL PODER
3 citas para meditar…
“En política, nada ocurre por casualidad. Cada vez que un acontecimiento surge, se puede estar seguro que fue previsto para llevarse a cabo de esa manera.” Franklin D. Roosevelt Presidente de los Estados Unidosde 1932 a 1945
“El mundo se divide en tres categorías de gentes: un muy pequeño número que produce acontecimientos, un grupo un poco más grande que asegura la ejecución y mira como acontecen, y por fin una amplia mayoría que no sabe nunca lo que ha ocurrido en realidad.” Nicholas Murray Butler Présidente de la Pilgrim Society, miembro de la Carnegie, miembro del CFR (Consejo para las Relaciones Externas / Council on Foreign Relations)
“Tendremos un gobierno mundial, guste o no. La única cuestión es saber si éste será constituido por conquista o por consentimiento.” Paul Warburg Financier, miembro del CFR (Council on Foreign Relations)
Cifras para meditar…
Según un Informe del Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD):
Las 3 personas más ricas del mundo son tan ricas como los 48 países más pobres.
La riqueza de las 84 personas más ricas del mundo supera el producto interno bruto de la China con sus 1,2 Mil Millones de habitantes.
Las 225 personas más ricas disponen de una fortuna equivalente al ingreso anual acumulado del 47% del total de individuos más pobres del planeta, es decir más de 3 Mil Millones de personas.
Según el mismo organismo de Naciones Unidas, sería suficiente menos del 4% de la riqueza acumulada de estas 225 más grandes fortunas mundiales (evaluado en más de 1.000 Billones de dólares) para dar a toda la población del planeta acceso a las necesidades básicas y acceso a los servicios elementales: salud, educación, alimentación.
Informe ONU – PNUD 1998 – disponible en Economica, 49, rue Héricart, 75015 Paris
Otras cifras:
122 empresas originan el 80% de todas las emisiones de dióxido de carbono
Para su fabricación, un yate de lujo requiere 200.000 horas de trabajo, es decir 96 años de trabajo de una persona (8 horas al día, 5 días sobre 7).
Así pues, con lo que gana en unos cuantos días un multimillonario puede apropiarse de la vida entera de otro ser humano.
En Estados Unidos, los 100 más importantes Jefes de empresa (Gerentes Generales) ganan cada uno de promedio 1000 veces más que sus empleados “ordinarios”
La fortuna personal de Bill Gates (50 Mil Millones de dólares) es igual a la fortuna acumulada de 106 millones de americanos más pobres…
El presupuesto militar americano anual es de 370 Mil Millones de dólares, lo que representa un gasto de 18.000 dólares por hora desde el nacimiento de Cristo.
En 2002, George W. Bush decidió un aumento de los gastos militares de 40 Mil Millones de dólares. Este solo aumento del presupuesto militar americano representa exactamente la cantidad de dinero necesario para resolver definitivamente el problema del hambre en el mundo. (según estimaciones de la ONU)

Cultivar cebada en Groenlandia

nuevatribuna.es | Pedro L. Angosto | 04 Agosto 2012 – 15:22 h.
La prima de riesgo y otros instrumentos contables del capitalismo salvaje nos están obligando a dejar de hablar otras cuestiones que nos acucian, como, por ejemplo, el cambio climático que poco a poco se deja notar en todos los rincones del planeta y puede endurecer todavía más las condiciones de vida de millones de personas.
Hace años, el Secretario de Estado de medio ambiente del Gobierno Blair –al que, por cierto, éste no hizo nunca el menor caso- advertía en la reunión que sobre la cuestión tuvieron los países más desarrollados y más contaminantes, que aunque ahora mismo se estabilizasen las emisiones de dióxido de carbono, de gases que producen el efecto invernadero, el recalentamiento de la tierra seguiría aumentando en progresión geométrica, pues es tal el nivel alcanzado en los últimas décadas que superaba con creces a todo lo hecho por el hombre al respecto a lo largo de la Historia.
El panorama presentado por el alto funcionario inglés, David Miliband, en la cumbre de Monterrey –que no pasó de ser un canto a la luna– fue tan desolador que, como suele ocurrir cuando los ricos se reúnen, no se tomó ninguna decisión firme que pudiese afectar mínimamente a sus expectativas de enriquecimiento, ello pese a que todos los expertos coincidieron en admitir que ante el peligro que se cernía sobre la humanidad, el incumplido protocolo de Kyoto se había quedado muy corto.
El problema no es nuevo, aunque sí por la dimensión inusitada y peligrosísima que ha alcanzado gracias a un crecimiento económico insostenible e irracional  y a la destrucción brutal del medio que prosigue su andadura pese a la crisis.
En su Dialéctica de la Naturaleza, publicada en 1873 –hace la friolera de 139 años–, Federico Engels escribía lo siguiente: “No nos jactemos demasiado de nuestras victorias sobre la naturaleza. Ella se termina vengando de nosotros.
Ciertamente cada triunfo tiene al principio las consecuencias esperadas. Pero en segundo y tercer lugar aparecen efectos muy distintos, imprevistos, que con frecuencia destruyen las primeras consecuencias…
Los pueblos que roturaban las selvas en Mesopotamia, Grecia, Asia Menor y otros sitios estaban lejos de sospechar que de tal modo iban sentando las bases de la desolación actual en dichos países, al destruir con las selvas los centros de acumulación y conservación de la Humedad…
Así los hechos nos recuerdan  a cada paso que no reinamos en absoluto sobre la naturaleza como conquistadores sobre pueblo extranjero, sino que le pertenecemos con nuestra carne, nuestra sangre, nuestro cerebro, que residimos en su seno; y que toda nuestra dominación radica nada más en la ventaja que tenemos sobre el conjunto de las otras criaturas, de conocer sus leyes, “sirviéndonos de ellas juiciosamente”.
Aunque predijo certeramente los peligros que la depredación y el crecimiento económico ilimitado auspiciado por quienes buscaban el beneficio rápido sin tener en cuenta ninguna otra cosa, Engels no pudo contemplar las respuestas que la naturaleza tiene preparadas ante los ataques insistentes que esos hombres perpetran sistemáticamente contra ella.
Hoy el agujero de ozono, ya no lo es, es un socavón mayor que la Antártida; los bosques maderables –que son los que aportan el oxígeno que respiramos, la humedad y la disminución de monóxido de carbono­­– ocupan la mitad de la extensión que hace cuarenta años; en algunas zonas de Groenlandia –país de los hielos por excelencia– se ha comenzado a cultivar cebada; la temperatura media del planeta se ha incrementado en dos grados centígrados en un siglo, llueve torrencialmente donde antes lo hacía de modo constante y moderado, no llueve absolutamente nada en buena parte del planeta, los huracanes, tifones y gotas frías están variando su ámbito de actuación y las enfermedades pulmonares y dermatológicas ocupan ya el primer puesto en las listas de la Organización Mundial de la Salud.
Sin embargo, ajenos a todo, a las advertencias de los científicos y, sobre todo, a la evidencia, los dueños del mundo, los apologistas del pillaje, de la acumulación de capitales, del consumo como carácter definidor del género humano, siguen cortando árboles, continúan lanzando al mercado productos altamente contaminantes que necesitan cada vez más combustible, negándose a dar paso a otras fuentes de energía no contaminantes y a promover un desarrollo sostenible que conlleve un consumo racional: Sería, en la inmediatez, tirar piedras contra su propio tejado.
Pues bien, todo parece indicar que si los gobiernos –cada vez con menos fuerza ante las dimensiones que han tomado las grandes corporaciones– no toman medidas drásticas para disminuir rápidamente el recalentamiento del planeta, el hombre se puede enfrentar a un desastre de proporciones desconocidas hasta ahora, pero no un desastre para cuando nuestro biznietos, un desastre que si no vemos nosotros con nuestros propios ojos, verán, sin duda, nuestros hijos.
Otro regalo envenenado que les dejaremos en herencia sino somos capaces de responder unidos y con todos los instrumentos a nuestro alcance.
Otro mundo es posible. Luchemos por él antes de que sea demasiado tarde.

http://www.nuevatribuna.es/articulo/medio-ambiente/

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