martes, 5 de junio de 2012

La pesadilla de Darwin es un pez


La pesadilla de Darwin es un pez

0

Sobre mí

cronicaverde
Soy geógrafo, naturalista, escritor, periodista y miembro de la Fundación Félix Rodríguez de la Fuente. He trabajado una década en la Estación Biológica de Doñana y sigo haciéndolo con SEO/BirdLife, pero por encima de la investigación me entusiasma la interpretación de la naturaleza y la educación ambiental. También la divulgación científica. Desde 2004 trato de contagiaros esta pasión por la conservación de la biodiversidad a través de mis columnas en 20 Minutos, un observatorio pendiente (y crítico) del discurrir de la vida.




De la misma manera que las Galápagos tienen sus extraordinarios pinzones, el Lago Victoria, donde nace el río Nilo, posee la más asombrosa riqueza de peces exclusivos del mundo, cerca de 500 especies diferentes de cíclidos. Todos distintos y perfectamente adaptados a diferentes maneras de alimentación o supervivencia, y todos descendientes de un mismo ancestro común llegado allí hace no más de 12.500 años.
No existe por lo tanto en el mundo un laboratorio natural más fascinante donde poder estudiar el origen de las especies, un sueño para Darwin que últimamente se ha tornado en pesadilla, pues está en grave peligro. Y la culpa la tiene un pez, la perca del Nilo (Lates niloticus), tan habitual en nuestras pescaderías en forma de limpio fileteado.
Conocido con el sobrenombre de “el elefante acuático“, debido a la gran talla que alcanza, en realidad es un insaciable tigre acuático. Su introducción en Victoria para cría y venta posterior en Europa fue recibida con júbilo por la población, como una fuente importante de desarrollo económico de la región. Pero sin lograr mejorar la economía de los países ribereños (todo se exporta, y quienes lo pescan no lo pueden consumir debido a su alto precio), su voracidad ha provocado un auténtico desastre ecológico: la extinción de más 200 de especies de peces endémicos, situando al resto al borde de la desaparición.
Según la asociación No te comas el mundo, 2 millones de personas del mundo rico comen diariamente perca del Nilo. Esta cantidad cubriría las necesidades básicas de una tercera parte de la población desnutrida alrededor del lago Victoria (15 millones de personas), pero tan sólo les deja los desechos.
Cuando la perca llega a nuestros mercados nos la venden muchas veces como mero fresco. Nos estafan, es cierto, pero mucho peor es la complicidad involuntaria en la que caemos consumiéndolo. Son las miserias de la globalización.
Si os interesa el tema os recomiendo vivamente el documental La pesadilla de Darwin (2004), del director Hubert Sauper, que se puede visionar íntegro en You Tube.
Después de verlo no os quedaréis indiferentes y seguramente apoyaréis las diferentes iniciativas deboicot a este pescado que tan terrible desarreglo social, económico y ecológico está provocando a millones de personas de Uganda, Tanzania y Kenia.

No hay comentarios:

Publicar un comentario