viernes, 30 de marzo de 2012

HOMENAJE A LOS QUE SE DEJAN LA VIDA POR DEFENDER EL MONTE.GRACIAS POR TODO HIGINIO

Un brigadista muere carbonizado tras cambiar el viento en un fuego en Ourense

Higinio Vivas, de 59 años y con quince de experiencia en extinción, se vio atrapado por las llamas en una pista y provisto solo de una pala . El incendio ha calcinado ya más de 200 hectáreas

Un brigadista muere carbonizado tras cambiar el viento en un fuego en Ourense
Un brigadista muere carbonizado tras cambiar el viento en un fuego en Ourense

J. FRAIZ | OURENSE Toda una vida dedicada al monte y sus últimos 15 años al trabajo de extinción. Las llamas azuzadas por un cambio de viento que erigió un torbellino de fuego se convirtieron en la trampa mortal de Higinio Vivas López, un brigadista natural de Oímbra de 59 años que falleció carbonizado tras verse rodeado sin salida por las fauces del fuego. Sus cuatro compañeros de la cuadrilla de Infesta, que esperaban junto a él para atacar desde una pista una de las líneas del gran incendio declarado ayer en Castrelo do Val -han ardido más de 200 hectáreas de arbolado de momento- sí lograron ponerse a salvo esquivando la fatalidad al filo de la navaja. La súbita aparición de una lengua de fuego que se propagó del suelo a las copas de los árboles por la incidencia del viento condenó al brigadista natural de la aldea de O Espiño, donde ya era velado desde última hora de ayer tras la práctica de la prueba de autopsia en el Hospital de Ourense. Vivía en la casa de sus padres solo, no tenía mujer ni hijos, pero sí una hermana y sobrinos.

La víctima acababa de realizar un curso de reciclaje para la labor antiincendios, era personal fijo del operativo, conocía la zona y le apasionaba el monte. En sus inicios colaboró en tareas de repoblación y, además del trabajo, era aficionado a la caza. Ayer, Higinio Vivas murió rodeado por las llamas provisto solo de una pala batelumes como mecanismo de defensa. La brigada se dirigió sola al lugar de la tragedia y sin apoyo de motobomba.

La tragedia que regresa a los montes de Ourense tras el fallecimiento en octubre de un piloto de avioneta en Monterrei generalizó, una tras otra, las manifestaciones de pésame por la muerte del trabajador forestal, pero también reavivó las críticas del sector a la política de incendios de la Xunta. Los esfuerzos se encaminan además en concretar el origen de un fuego que llegó a formar cuatro frentes distintos, líneas de llamas kilométricas, y exigió el refuerzo de emergencia de 100 militares de la UME por la proximidad de los frentes a poblaciones y viviendas de la zona.

El fuego se declaró en torno a las 13.35 horas de ayer y, según indicó el alcalde de Castrelo do Val, Vicente Gómez, pudo tener su origen en una quema negligente que se descontroló. "No creo que sea intencionado", aseguró el regidor de la localidad ourensana, "sino que pudo haberse iniciado en un prado y luego saltar al pinar.

Cuando los cinco trabajadores se encontraban en una pista entre Monteveloso y Fuentefría, parroquia de Piornelo (Castrelo do Val), el viento "no ardía con mucha virulencia", confiesa el alcalde. Pero el viento cambiante lo determinó. Uno de los compañeros de brigada de Higinio vio cómo se propulsaba el fuego y alertó a la cuadrilla: "Corred, corred", apuntan las fuentes. Tres de los brigadistas se pusieron a resguardo. Dos personas no lograron distanciarse. Uno se salvó in extremis saltando a una zona ya arrasada por el fuego. Higinio no pudo huir. Sus compañeros fueron incapaces de llegar en un primer momento y la Guardia Civil también tuvo que esperar a que remitiera el frente que, además, inundó de una densa humareda la zona. Un agente forestal encontró después el cuerpo carbonizado del brigadista.







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