jueves, 16 de junio de 2011

UNA PEGATINA CON UNA FORMULA SECRETA NOS VA A PROTEGER DE LOS EFECTOS NOCIVOS DE LA TELEFONÍA MÓVIL




Si quiere protegerse del campo electromagnético que genera el móvil, el ordenador o el microondaspóngale una pegatina.
Pero no una cualquiera. Un equipo de científicos del programa espacial de la extinta URSS, entonces especializados en proteger a los cosmonautas de las radiaciones peligrosas, han desarrollado un neutralizador GAMMA7 que permite ponerse a salvo de los posibles efectos nocivos de los electrodomésticos que se utilizan a diario, así como de las estaciones base de telefonía móvil.
Para empezar, está demostrado que la telefonía móvil influye en el cerebro, pudiendo provocar daños en el córtex y en el hipocampo. Las perturbaciones electromagnéticas también se producen por el uso de los ordenadores. Y en múltiples ocasiones se ha hablado de la posibilidad de que favorezcan la aparición de cáncer. La última noticia al respecto se produjo en España, donde el Ministerio del Interior podría estar estudiando cinco muertes por cáncer y los siete diagnosticados de esta enfermedad, todos ellos trabajadores relacionados con el superodenador Clara de la Policía Nacional, ubicado en El Escorial, en Madrid.
"La primera pregunta que se plantea es si los campos electromagnéticos influencian en los seres vivos. Y la respuesta es sí, no existe ninguna duda", explica a Fax Press José Luis Bardasano, profesor de la Universidad de Alcalá de Henares, presidente de la Fundación Europea de Bioelectromagnetismo y Ciencias de la Salud y presidente del comité técnico del reciente Congreso Internacional sobre Efectos Biológicos de los Campos Electromagnéticos, celebrado en Creta (Grecia). Bardasano, que ha colaborado con los expertos soviéticos en el diseño del neutralizador, indica que los efectos de esas radiaciones pueden tener efectos positivos para la humanidad, por ejemplo, en la estimulación electromagnética craneal, que tiene utilidades para enfermedades neurodegenerativas, como el Parkinson. Sin embargo, esos efectos también pueden ser negativos, "incluso ser catastróficos y llegar a desencadenar cáncer".
Esa situación de peligro se produce cuando hay un choque entre los campos electromagnéticos externos con los propios que genera el cuerpo humano. Bardasano apuesta por adoptar el principio de precaución: "el culpable siempre es lo que inventa el hombre. Si no se conocen los efectos, hay que hacer estudios, pero mientras no sepamos lo primero es la salud y hay que protegernos". Eso es lo que se pretende con el nuevo dispositivo, que logra neutralizar o eliminar la parte nociva de las radiaciones electromágneticas de baja intensidad de los teléfonos, estaciones base y ordenadores -no las absorbe porque entonces el móvil no funcionaría-.
Las pruebas del neutralizador se realizaron en Alcalá de Henares y, cuando funcionaron, se enviaron a un Congreso y fueron publicadas. En concreto se ofrecen dos pegatinas, una que se pega al móvil y otra más grande para ubicar en un lugar donde haya posibilidad de esta contaminación. La fórmula es por supuesto secreta, y Bardasano sólo desvela que se trata de una aleación metálica que lleva teluro.
Pero, en realidad, ¿cuál es la influencia exacta de los campos electromagnéticos generados por un aparatito como un móvil o un ordenador en el cuerpo humano? Los efectos pueden ser de dos tipos: uno de ellos térmico, generado por radiofrecuencias -como las del microondas- y que incluso tiene aplicaciones en la medicina para casos como esguinces o inflamaciones. El otro efecto es el que procede de la parte inductiva: el choque entre ese campo electromagnético con el bioelectromagnetismo propio del ser humano. "La exposición no debería en principio pasar de ciertos límites y, ante todo, se deben respetar los ritmos biológicos. Por eso no es recomendable utilizar de noche el ordenador y olvidarse de dejar el móvil en la mesilla, porque altera el ritmo circadiano", detalla Bardasano.
Romper un ritmo biológico puede ser peligroso y generar lo que se conoce como cronopatías. "Para que todos lo entiendan, lo que provoca es que la orquesta se desafine y esto puede ser catastrófico, incluso desencadenar cáncer", indica el experto de la Universidad de Alcalá. La glándula pineal se encuentra en el centro geométrico del encéfalo y es la sede de un reloj biológico que pone en hora todos los ritmos cósmicos relacionados con los ritmos biológicos de tipo neuroendocrino. El sincronizador externo principal es parte del espectro de radiación electromagnética que es la luz, que influye claramente en el ser humano. Así, por la noche, este órgano genera melatonina, una hormona "anti jet-lag que es un anticancerígeno", indica Bardasano, añadiendo que, en el caso de las mujeres, si por alguna razón baja la melatonina, se puede desencadenar cáncer de mama.
Sin embargo no está tan claro que se pueda concluir que una sobreexposición a un ordenador pueda provocar cáncer. Bardasano expresa su deseo de que el equipo de investigadores que estudie el caso del superordenador Clara de la Policía sea independiente y brinda su ayuda para este proyecto, en el que se va a realizar una medición de las radiaciones iónicas, que son las que se consideran radioactivas. "Hay una enorme duda al respecto", admite el experto, quien en cualquier caso concluye que "los ordenadores no son buenos y, si son superordenadores, hay una contaminación electromagnética importante". (Abigail Campos - Fax Press)
Ver más noticias

No hay comentarios:

Publicar un comentario