viernes, 10 de junio de 2011

ESPAÑA AVANZA EN MEDIO AMBIENTE MUY LENTAMENTE.




España progresa adecuadamente, en líneas generales, en la mejora de las condiciones medioambientales. Sobre todo si se echa un vistazo al pasado con perspectiva de lustros, donde se observan unos progresos notables. Sin embargo, se trata de unos avances que en muchos casos todavía no han situado a España dentro de los números de la Unión Europea, como es el caso de la generación y gestión de los residuos o el consumo de energía. Así lo reconoció ayer la secretaria de Estado de Cambio Climático, Teresa Ribera, durante la presentación del Perfil ambiental de España 2010, un informe que llevó a Ribera a concluir que es necesaria una mayor "exigencia".
Para la secretaria de Estado, los datos presentados muestran una "mejora continuada que no va a la velocidad e intensidad" que hace falta para la "regeneración de los recursos naturales". "Queda mucho por hacer, es necesario consolidar la sensación de urgencia", reconoció Ribera, para quien España sigue consumiendo demasiado rápido sus recursos y acumulando un mayor "déficit ambiental".
El Perfil, que sirve para hacer una valoración medioambiental del país en su conjunto, recoge numerosos indicadores que sirven para determinar la evolución de valores como la emisión de gases de efecto invernadero o la deforestación del territorio.
Residuos y energía
Aunque la tendencia desde 2003 es la de una disminución en los residuos generados por los españoles, lo cierto es que todavía registra datos que sitúan al país fuera de la convergencia con los números europeos. En concreto, cada español generó 547 kilogramos de residuos en 2009 (último dato recogido), 34 kilos más de media que los que registra la UE. En ese mismo periodo, sólo el 39,1% de las basuras españolas tuvo como destino el reciclado, mientras que el 52,1% acabó en vertederos y el 8,8% incinerado.
La eficiencia energética española, aunque se está mejorando deprisa en los últimos años, también se sitúa distante de la media europea, y muy lejos de la Europa de los 15. No obstante, en este apartado España puede sacar pecho, ya que en 2010, por primera vez, las energías renovables superaron al resto de fuentes de producción de electricidad.
La cuota de las renovables pasó del 19,2% de 2007 al 32,2% del año pasado, sobre todo en eólica e hidráulica. En el mismo periodo, la cuota del carbón pasó del 24,2% al 8,5%, lo que ha contribuido de forma decisiva a que España sea el noveno país de la UE que menos gases de efecto invernadero emite.

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