viernes, 27 de mayo de 2011

PEPINOS ESPAÑOLES EN CUARENTENA.




Pepinos españoles llevaron a Alemania la bacteria asesina

Científicos del Instituto de Higiene de Hamburgo confirmaron ayer lo que los agricultores alemanes ya sospechaban cuando se detectó la propagación por el país de la peligrosa bacteria intestinal 'Escherichia coli', que ya ha causado la muerte a cuatro personas. La senadora de Sanidad, Cornelia Prüfer-Storcks, desveló que los análisis realizados habían descubierto la bacteria asesina en tres pepinos procedentes de España, uno de ellos orgánico. «La información sobre su origen concreto y otros detalles están aún siendo investigados», explicó la senadora, quien destacó que los análisis se habían realizado en productos que se venden en Hamburgo y que, por lo tanto, los resultados no se podían aplicar a otras regiones alemanas. «No podemos descartar que el origen de la infección pueda estar también en otros alimentos», añadió Prüfer-Storcks.
El descubrimiento del Instituto de Higiene de Hamburgo, un centro riguroso en sus investigaciones, causó sensación en Alemania, un país que está sucumbiendo lentamente a la histeria colectiva a causa de la alarmante propagación de esta enfermedad. Con las revelaciones de ayer, los agricultores germanos respiraron aliviados y la Prensa se despachó a gusto con titulares como el del 'Bild': «Resuelto el misterio sobre la epidemia intestinal: El germen asesino vino en pepinos de España».
Cuando la epidemia comenzó a propagarse por Alemania, el Instituto Robert Koch envió una alarma a todo el país. La población debía abstenerse de comer tomates, pepinos y lechugas provenientes del norte del país germano. Pero la Asociación de Agricultores Alemanes propagó que el origen del germen había que buscarlo en el extranjero. «Por lo general, a ningún agricultor alemán razonable se le ocurriría fertilizar sus hortalizas con estiércol», aclaró el portavoz del colectivo.
Medida de precaución
Según un periódico alemán, el rastro de los pepinos españoles contaminados conduce a Málaga y a la firma Pepino Bio Frunet, pero las autoridades de Hamburgo guardaron silencio sobre el origen de las hortalizas. A media tarde, la empresa aludida admitió haber comercializado la partida de 900 kilos de donde proceden los pepinos, recolectados en Níjar (Almería). Como consecuencia del hallazgo del Instituto de Higiene de Hamburgo, la cadena de tiendas de comestibles Real ordenó retirar los pepinos importados de España, aunque no especificó si la medida sólo afectaría a la firma de Málaga. Sin embargo, la cadena de almacenes Karstadt no ordenó eliminar de las estanterías de Prefetto, sus tiendas de comestibles, los productos exportados desde la Península.
Por su parte, la Red de Alerta Alimentaria Comunitaria confirmó ayer que dos empresas españolas productoras de pepinos estarían implicadas y anunció que había adoptado medidas para impedir su comercialización. Además, esta agencia alimentaria señaló que no hay ningún caso asociado a la bacteria intestinal registrado en España.

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