sábado, 5 de septiembre de 2009

progreso y calidad de vida - campos electromagneticos


PROGRESO Y CALIDAD DE VIDA
Juan Manuel Román
Presidente de la Asociación de Vecinos de Daganzo de Arriba, CAVE.
Canalizador de las demandas de afectados.
Uno de los principales frentes de trabajo de las asociaciones de vecinos es hoy día
la lucha por mantener la calidad de vida de sus conciudadanos. Para lograrlo
trabajan escrupulosamente en la defensa de la salud y del medio ambiente.
En los últimos años, de forma silenciosa y amparados en el imprescindible progreso
tecnológico, las compañías eléctricas y de telefonía nos han rodeado de un fenómeno
invisible pero potencialmente dañino para nuestra salud y la de nuestro medio ambiente:
las radiaciones electromagnéticas emitidas por las líneas de transporte y distribución
eléctricas, y más recientemente por las antenas de telefonía móvil. Cuando hablamos de
los campos electromagnéticos y sus posibles efectos sobre la salud -cáncer, leucemia
infantil, afección del sistema inmunológico, alteraciones de los ciclos circadianos, etc.-
haremos mención a aquellos estudios que, a nuestro parecer, tienen un claro carácter
independiente dentro de la prolífica bibliografía en pro y en contra aparecida en los
últimos años.
Haciendo un poco de historia comenzaremos recordando las últimas movilizaciones
sociales que se han ido sucediendo. En el caso de Rosa Luxemburgo en San Sebastián
de los Reyes (Madrid), el vecindario se puso en marcha tras aparecer varios casos de
cáncer en el barrio. Así, se comenzó a investigar desde algunas fotocopias de artículos
publicados en el extranjero, a través de charlas y conversaciones con expertos, o
recogiendo recomendaciones como la de la Doctora Jocelyne Leal que instaba a la
realización de más estudios epidemiológicos, la posible relación entre ciertas
enfermedades con la cercanía de centros de alta tensión. En este ámbito el Informe
Karolinska, el estudio más representativo y amplio tanto por el número de sujetos
estudiados como por los resultados obtenidos, se ha convertido en el “Padre Nuestro” de
la lucha ciudadana contra los efectos adversos de las radiaciones electromagnéticas.
Con esta pequeña base los componentes de la Asociación de Vecinos, Rosa
Luxemburgo, consiguieron el compromiso del Ayuntamiento de Alcobendas, el de San
Sebastián de los Reyes, y la Comunidad de Madrid para lograr el traslado de la línea de
alta tensión. Desde entonces hasta estos días la labor de las asociaciones de vecinos se
ha desarrollado en varios frentes, siempre implicándose y evitando en todo momento ser
acusados de promover lo que las empresas eléctricas y las administraciones califican,
con claros intereses económicos, como “alarma social”.
En este sentido cabe destacar el tenaz trabajo realizado por la Asociación de Vecinos
Osa Mayor de Aravaca (Madrid), que tras años de escritos y mucha paciencia consiguió
que el Defensor del Pueblo se pronunciase a favor de los vecinos y, a fuerza de
reuniones, presentación de documentos y repetidas denuncias, también lograron la
intervención del Fiscal de Medio Ambiente del Tribunal Superior de Justicia de Madrid
quien instó a todas las partes en litigio: Ayuntamiento, Comunidad Autónoma y
compañías eléctricas para que llegaran a un compromiso. Finalmente se fijó un plazo
para el traslado y soterramiento de varias líneas de alta tensión.
De forma paralela a estas acciones se han establecido los primeros contactos entre
afectados de toda España, al tiempo que se ha ido consolidando la base científica. En
definitiva, las asociaciones de vecinos han puesto el primer embrión para el reciente
nacimiento de una gran plataforma nacional de afectados por las radiaciones
electromagnéticas, que a su vez se suma a las redes internacionales ya existentes.
Además algunas ONG, como GEA o la propia AEDENAT, se han unido a este
movimiento y advierten, cada vez con más contundencia, sobre los posibles efectos
nocivos para la salud y el impacto ambiental que está provocando en nuestras ciudades,
nuestros pueblos, y nuestros campos con el consiguiente daño a flora y fauna. También
queremos recordar y agradecer la importante labor de otras instituciones como el
Instituto de Bioelectromagnetismo Alonso de Santa Cruz y especialmente a su director,
el Doctor D. José Luis Bardasano, que ha apoyado a las asociaciones de vecinos y ha
publicado prestigiosos trabajos sobre el papel de la melatonina en el desarrollo de
enfermedades. Estudios que han recibido elogios en foros internacionales y en los que
se alerta sobre la peligrosidad de la exposición residencial prolongada a radiaciones
electromagnéticas.
Gracias a dichos estudios recientemente se han podido plantear luchas legales contra la
contaminación por radiaciones electromagnéticas y así, en Murcia, Palencia, y Madrid
(Vallecas) se comienzan a denunciar ante los tribunales la incorrecta instalación de
transformadores de alta tensión junto o debajo a viviendas particulares. También en
Alcalá de Henares y Lorca, ante la peligrosidad de subestaciones eléctricas junto a
zonas habitadas; y en Daganzo, Lérida, Merzas, se han iniciado acciones en contra del
emplazamiento de líneas de alta tensión en estos municipios. De forma más
generalizada se puede citar la Comunidad de Cantabria donde los problemas de
contaminación afectan a un mayor número de poblaciones. El movimiento se demuestra
andando y así hemos de felicitarnos por haber logrado la reciente puesta en marcha, el
pasado 4 de abril en la Pobla de Segur (Lleida), de la primera Coordinadora Estatal
contra Líneas de Alta Tensión e Instalaciones Transformadoras, en la que están
presentes Asociaciones de Vecinos de toda la península, y que pedirá a las
administraciones y a las empresas una moratoria de 10 años para detener la
construcción de nuevas líneas de alta tensión hasta que se legisle una normativa que
reordene y optimice el conjunto de la red eléctrica bajo criterios sanitarios y
ambientales.
Por último, otro rayo de esperanza viene en esta ocasión del Parlamento Europeo. El
máximo organismo legislativo de la Comunidad Europea debatió y aprobó el pasado
mes de marzo una resolución sobre la propuesta del Consejo de limitar la exposición de
los ciudadanos a los campos electromagnéticos, y en la que alentaba a los estados
miembros a realizar más estudios para garantizar la protección de la salud de los
trabajadores y los derechos de los ciudadanos. Llegados a este punto sólo nos queda
preguntarnos en voz alta: ¿Hasta dónde la legalidad? ¿Qué instituciones y organismos
públicos atenderán las reivindicaciones de las asociaciones de afectados? ¿Se iniciarán
estudios epidemiológicos en nuestro país? ¿Se están soterrando las líneas de la forma
más adecuada?, etc.
La sensibilización social es el arma más eficaz entre los miles y miles de afectados por
líneas aéreas, subestaciones, transformadores, etc. para concienciar a la población y
forzar una legislación eléctrica acorde con los tiempos que vivimos. Un marco legal
garante de la salud y del medio ambiente, que asegure la calidad de vida de los
ciudadanos.

1 comentario:

  1. TODO SON ABUSOS.
    DESDE NOTTA (NO AL TRAZADO TRIVES-APARECIDA)www.notta.es
    nos negamos al atropello que supone la implantacion de una linea de MUY ALTA TENSION(400 Kw )eerca de nuestros pueblos. Y todo con la colaboracion de las autoridades de los pueblos que se supone que nos estan DEFENDIENDO
    VIANA DO BOLO. OURENSE

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