jueves, 17 de septiembre de 2009

miguel gil


Cuando hablan de porque me declaro verde, es decir a favor de la ecología política, siempre hago referencia a una generación de la que me siento profundamente influido y tremendamente hipnotizado y es la generación del 68, de hecho creo, el movimiento ecologista y sus primos hermanos los feministas, los defensores de los animales y los movimientos pacifistas bebemos de una fuente común (entre otras)y es que -a mi entender- El centro de interés de dicha generación que se rebela(yo nací en el 64)ya no lo ocupan ni el rendimiento profesional, ni el trabajo, ni los ingresos, ni siquiera el prestigio social, sino, más bien, la utopía y la acción, la crítica social y la guerra a los convencionalismos, la ausencia constricciones, la autonomía y la autorrealización y el crecimiento personal.

Esa generación, harta de convencionalismos y rigideces, manifiesta una repulsa contra todo lo que es impuesto, no fundamentado, destructivo del medio ambiente y posicionada con lideres de fácil verborrea o populistas.

Ser ecologista es, por tanto, fruto de aquella generación que mezclada con el movimiento hippie, sus ideales de "haz el amor y no la guerra" no quiere fundamentar su vida en ideologías que claramente no han funcionado y que se han convertido en un más de lo mismo. Azules o rojos y sus variantes múltiples.

El verde es el color de algo diferente, de una apuesta por considerar iguales a todos los seres humanos, sean negros o blanco, musulmanes o budistas, hombres o mujeres, del norte o del sur, porque, el ser humano y la naturaleza, NO TIENE FRONTERAS

17 comentarios:

  1. MIGUEL ANGEL17/9/09 19:02

    Estupendo alegato me ha encantado Miguel.

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  2. mE GUSTA, ¿LO PUEDO COPIAR?

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  3. estoy de acuerdo contigo miguel lo acabo de leer

    ..... y no soy de la generacion del 68

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  4. Creo que aunque en el fondo de algunas ideologías (socialistas, comunistas,...) hay buenas intenciones, sus malas prácticas y la traición a eso que decían defender a lo largo del siglo XX y en este siglo XXI, las ha convertido en algo ya obsoleto. Tuvieron su "utilidad". Hoy no sirven. No digamos del neoliberalismo y demás fascismos y modelos violentos de todo pelaje: violencia con el medio ambiente, violencia económica, racial, religiosa, sexual. Hay que experimentar fórmulas nuevas: verdes, humanistas (esa es mi causa), autogestión, etc... DIVERSIDAD, MAS DE UN MODELO. eSE ES EL MODELO. Aunque con el tiempo y la experiencia, creo más, en las personas, sus actitudes, y acciones en el mundo, que en las simples ideas que dicen defender (incluidas las mías)

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  5. Gracias Ruben coincido (casi casi) con lo que dices. Como siempre he dicho, creo que tienes un corazón muy grande ...pintado de naranja

    Gracias maricruz, me alegra que intervengas y expreses lo que siente, aunque sea "por escrito"

    Gorka, tambien lo puedes copiar, pero sinceramente -no es falsa modestia- pero tampoco es para tanto

    Y Miguel, de los Verdes, que decir, Gracias tio, se que lo que expreso, es lo que tú tambien piensas. Somos de una generación diferente a la del 68 pero tenemos un corazón hippie y VERDE (gracias tio grande)

    Miguel Gil

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  6. Anónimo18/9/09 8:10

    Sobre todo libre y anarquista ,no me gustan las etiquetas y terminos derecha e izquierda es un invento para tener al ganado controlado y dividido.

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  7. Anónimo18/9/09 9:39

    verborrea es con "v". Arréglalo.

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  8. Aplausos. Chapeau. Sin más.

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  9. Aunque ni soy de la generación del 68 ni de la ideología política de los Verdes, si soy ECOLOGISTA y para mi tampoco tiene nada que ver con el movimiento hippie.
    Pienso que aquello que hagamos o echemos a nuestro Planeta, el nos lo devolverá. Y se está demostrando que así es...
    Debemos preservar nuestro entorno para seguir disfrutando de él, y que también puedan hacerlo los que vienen detrás nuestro.
    Me alineo...
    ArcoIris

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  10. P.G.R. el ECOLOGISMO y el medioambientalismo son diferntes posiciones de un mismo problema. Pero...compartimos la misma idea que esto NO PUEDE SEGUIR ASI

    M.R. G.A

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  11. Uno de los fenómenos de la naturaleza que siempre me emociona es el arco iris. Es muy bello. Recuerdo hace unos años cuando iba en coche hacia Segovia recibí un fuerte “impacto”: un gran arco iris comenzaba y terminaba en la sierra y ¡estaba completo! No pude por menos que parar el coche porque comencé a llorar. Esa imagen quedó en mí grabada junto a esa indescriptible emoción. Hace unos días me puse a leer mis correos acumulados durante una semana. Leyendo la multitud de noticias e iniciativas de la Marcha Mundial por la Paz y la No violencia provenientes de distintos países, de distintas culturas, en distintos idiomas, de repente vino a mi mente ese arco iris y a mi corazón esa emoción. Es la diversidad de colores, sonidos, palabras, idiomas,… que se plasman en ideas e iniciativas de todo tipo y que componen un cuadro hermoso. Esa diversidad es, yo creo, de la que habláis o yo me lo imagino así. Esa sensación de que no hay fronteras como bien dices tú Miguel, es la que yo necesito sentir. El gran reto que todos tenemos es romper las fronteras y creo que eso se conseguirá aprendiendo a respetar la diversidad. A mí personalmente me parece una empresa muy difícil pero… si queremos que las cosas cambien es básico que los que hemos tomado este camino, cuando miremos a nuestro lado veamos en el otro lo que nos une y no lo que nos separa. Lo que nos une es el tipo de futuro que anhelamos: un futuro en paz, un futuro en el que el ser humano y la tierra sean sólo uno, ¡un futuro en el que los arco iris sean diarios!

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  12. Pienso que ante todo tenemos que ser LIBRES.
    *Libres y buscadores de la VERDAD en cada momento, esté donde esté, en la derecha, en la izquierda, o en el centro, aunque estos sean terminos que expreso para entendernos.
    -Lo que sí hay que ser es apartidista, en el sentido borreguiel del termino.
    No podemos cerrar los ojos ante la realidad que nos envuelve y callar, cuando vemos cosas que no nos gustan, solamente porque quién las acomete es de nuestra banda.
    Repito tenemos que ser LIBRES.
    Saludos,

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  13. gracias Pedro Garcia y gracias Anónimo anterior (Cris) y me voy a permitir, porque SÍ, colgar vuestros dos comentarios en un post

    Alá es grande, Buda es grande. Jesús...¡que decir!
    y vosotros dos ¡muy bien!

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  14. No soy del 68 ni anarquista, pero también me dan grima las etiquetas, las fronteras y todo lo que subraya lo diferente antes de centrarse en lo que nos hace reconocer que es mucho más lo que nos une que lo que nos separa. Me da igual la triste política, la nación o la religión porque lo que se trata es de acercarnos a las personas con la mano abierta y el rostro franco. Para dialogar y propiciar el encuentro con quien sea hemos de empezar por fijarnos en todo lo que nos hace iguales a cada persona (también a cada criatura del resto del Universo) pues sólo así las diferencias nos enriquecen a todos y terminan por unirnos más, y no por separarnos. Me gustó tu escrito Miguel.
    Fdo. Un franciscano.

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  15. Miguel es un Franciscano de corazón, a veces un poco "acrata" en su metodología pero es de corazón abierto , sin fronteras, propenso a buscar lo que nos une, al cristiano si es catolico o evangelico, al politico si es de derechas o izuierdas, a los hijos, buscando lo bueno que aporta uno y lo que aporta otro. No es tan importante el final, que todos podemos justificar con nuestras ideas, lo que importa es no perder el horizonte, Y Miguel es de esos.
    Franciscano, idealizas en lo que dices y ojala se emplea esa utopia en la realidad de tu iglesia. Una iglesia que habla de infabilidad y que no está ni en la gran tradicion catolica pero aquellos que la discutimos su autoridad formal-juridica, que no la autoridad moral-pastoral, nos lanzan de facto fuera de la iglesia. Apliquese el cuento

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  16. Yo prefiero declararme “fans” de la comuna de Paris. El mayo del 68 se caracterizó por ser una revuelta de obreros y estudiantes contra la guerra de Vietnam y “el sistema” y sus instrumentos fueron barricadas, manifestaciones y adoquines.. los famosos ladrillos de Paris que “volaron” sobre policías y escaparates. Durante unos días se produjo una revuelta en París y algún otro núcleo urbano francés. Fueron días de un maravilloso desorden y de bellas pintadas anarquistas.

    Todo acabó con la subida de sueldos a los obreros, y la convocatoria de elecciones generales y una serie de medidas represivas del general De Gaulle, por entonces presidente de la república, que aprovechando la revuelta concedió la amnistía a decenas de militares fascistas para que realizaran la guerra sucia contra la izquierda. Ya se sabe, la gente “de orden” siempre dispuesta a recurrir al asesinato cuando la ocasión lo permite.

    El resultado fue que en las elecciones de Junio, el conservadurismo salió triunfante, la derecha arrasó en las elecciones y se produjo un descalabro de socialistas y comunistas. Mayo del 68 había mostrado el camino de la revuelta y la vía para destruir los adoquines y al estado, lo que no demostró es como construir ladrillos ni otro estado y, yo creo que la ciudadanía percibió esto y tras un periodo de protestas y manifestaciones, se fue diluyendo y al final prefirió el orden (aunque fascista) al desorden y optó por lo malo conocido: el gobierno conservador e insolidario (quizás ese mismo espíritu es el que mantiene a Esperanza Aguirre en el gobierno de nuestra Comunidad).

    En la comuna de Paris no fue así, el pueblo se levanta, se organiza, hacen comités para garantizar el abastecimiento, la educación, deroga las leyes mas reaccionarias, fija normas contra la usura y cualquier abuso. En definitiva ofrece alternativas que muestra que las cosas se pueden hacer distintas.

    El ejemplo, como luego pasaría con la revolución rusa, reconcilia los intereses de la burguesía internacional y el ejercito prusiano colabora con los reaccionarios franceses y arrasan Paris. Es decir, la Comuna de París sólo es destruida militarmente. Por eso creo que hay diferencia entre los dos eventos. Uno intenta destruir el estado, otro construye la revolución y otro estado. Desgraciadamente no es lo suficientemente fuerte como para aguantar la fuerza militar extranjera.

    No basta con destruir el estado hay que construir alternativas y no sólo a corto plazo, hay que demostrar día a día que se es capaz de gestionar la sanidad, la educación, el trabajo, el reparto del trabajo, la vivienda, la alimentación y un residual para el ocio y la cultura.

    Respecto al amor por los animales yo también los quiero. De hecho tengo dos perritos a los que cuido mejor que a mí. Pero no renuncio a criar un cerdo para lanzarme sobre su yugular unos días antes de navidad. Aunque lo exprese así de radical, lo que quiero decir es que no podemos renunciar la criar y sacrificar animales si con ello podemos alimentar a la humanidad… La “animalada” es que ayer y hoy y, desgraciadamente, mañana, decenas de personas han muerto y van a morir de hambre. Defender la ecología, los urogallos y el lince ibérico es admirable y necesario. Y digo necesario porque el respeto al entorno ecológico es condición necesaria para garantizar el futuro de la humanidad. Pero no podernos sentirnos satisfechos hasta que una solución global (yo creo que el socialismo) elimine las actuales injusticias.

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  17. José Valentin, la has cagado, lo voy a colgar como reflexión, en esta misma página de aqui a unos días

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