martes, 3 de febrero de 2009

SIN BANDERAS



SIN BANDERAS

Sobre la tendencia de las personas a buscar lo que nos diferencia, (…y no lo que nos une)
Me llamo Rubén Benayas, y me etiqueto ideológicamente como humanista. Esta es mi personal adscripción ideológica, pero tengo además mi particular punto de vista particular de las cosas que suceden en el mundo y a mi alrededor.
El pasado día 11/01/09 asistí a la manifestación en Madrid contra los bombardeos a Gaza. Allí había grupos de todo tipo y pelaje, todo el abanico de comunistas, socialistas, anarquistas, sindicalistas, ONG´s, ecologistas, humanistas, personas sin alineación ideológica, grupos de inmigrantes, de derechos humanos, etc, ¿Convocados por quién?. El PSOE o sus agrupaciones, disfrazadas de organización ciudadana. Y allí fuimos todos los nombrados. Cuando la causa es justa da igual quién lo convoca. Creo que en los tiempos que corren la gente común (que es a quién hay que dirigirse) aborrece las banderas. Yo también las “aborrezco”, pero no por ello voy a renunciar a mis ideales, aspiraciones, o reivindicaciones.
Nosotros los humanistas participamos en otras acciones que han promovido otros, y no hay mayor problema. Al contrario agradecemos que alguien (sea quien sea, salvo racistas, fascistas, explotadores, violentos, intolerantes, etc…) tire del carro reivindicativo, porque anima a movilizarse. Las más recientes acciones en las que nos hemos sumado son: la Plataforma Matusalen por la defensa de la sanidad pública en la Comunidad de Madrid, o el encuentro que ha habido la pasada semana del Foro Social Mundial en Madrid. Esta misma semana fuimos invitados a un acto de las juventudes socialistas de Alcorcón. A mí me encanta mezclarme, y coincidir en un objetivo común.
Alguno dirá: ¿Y a qué viene esto?
Los Humanistas a nivel internacional estamos promoviendo (promover: tomar la iniciativa para la realización o el logro de algo) junto con organizaciones y personas de muy diversa procedencia ideológica, religiosa, cultural y social LA MARCHA MUNDIAL POR LA PAZ Y LA NO VIOLENCIA. Esta marcha no es una acción publicitaria para enarbolar la bandera exclusiva de sus promotores (MUNDO SIN GUERRAS). No se trata de un evento de banderas, es más, creo que cada uno debe de mantener la suya, mantener su identidad, y seguir trabajando día a día, por esas aspiraciones, que en el fondo no difieren mucho entre banderas: justicia social e igualdad de oportunidades para todos. La Paz y la No Violencia es la causa común, que además es causa no solo de Humanistas, sino de millones de personas y organizaciones de todo el mundo. No hay actualmente valor humano más alto por el que trabajar como el de la Paz y la No Violencia, porque de ellos dependen otros valores como el respeto a los derechos humanos, la ecología o la democracia, por poner solo unos ejemplos.
Estamos invitando a personas, instituciones y organizaciones a sumarse a esta marcha. A nadie se le ha obligado a nada, y uno se compromete o no a lo que quiera, y en la medida y el modo que desee. Simplemente se lanza una invitación. Para nosotros los humanistas invitar a Los Verdes, o al Ayuntamiento de Alcorcón, o a IU, o al PP, o a decenas de sus organizaciones afines, es tender una mano. Es invitar a “enemigos” (no me malinterpreteis esta palabra), a comer a tu casa, ofreciéndola sin límites. Espero que ese sea el espíritu de nuestras relaciones en el futuro. Y cuando los verdes de Alcorcón, necesitéis ayuda, no dudéis en pedirla (si la causa es justa), porque al menos yo, voy a estar ahí, con independencia de la participación o no en la Marcha Mundial u otras cosas.
Si humanistas proponen una Marcha Mundial Por la Paz y la No Violencia, es porque se piensa que se tiene la fuerza humana y organización suficiente para promover un evento común a nivel planetario. La Marcha Mundial quiere remover conciencias, sensibilizar contra la actual forma de resolver conflictos, y trabajar primariamente contra el desarme nuclear. Para ello es necesaria la unión de personas, organizadas o no, provengan de donde provengan y converger a través de múltiples actividades. Yo creo que también es una manera de romper barreras y prejuicios, de dar un manotazo a todos esos impedimentos que nos pone el sistema para seguir avanzando, y buscar lo que nos une, dejando de lado lo que nos diferencia.
Es evidente que con 500.000 humanistas en todo el mundo no consigues despertar una nueva sensibilidad de Paz y No Violencia, pero si a estos le sumas millones de ecologistas, verdes, socialistas, católicos, protestantes, en fin gente de muy diversa procedencia, eso si va a tener una resonancia, una repercusión internacional grande, en las conciencias de la gente.
Para finalizar, con el tiempo y la experiencia puedo decir que he aprendido al menos dos cosas: lo que importa son las personas, por encima de las banderas y las etiquetas, y que en tu propia organización seguro que hay algún impresentable

1 comentario:

  1. MIGUEL RAMON3/2/09 23:14

    Es una carta seria de un hombre bueno.
    Sin banderas mueve mas de una conciencia

    No comparto ideología y tengo mis reservas sobre la misma pero, con un hombre bueno, con una carta escrita desde el corazón ¿qué decir?

    Como dice el Coordinador de los verdes, Juan carlos Martinez ES MEJOR SUMAR QUE NO RESTAR

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